Cuando tu corazón te deja saber qué es lo que quiere, qué te llena de alegría y energía, salen los miedos y los “Sí, pero”… Muchos conocemos nuestra visión de una vida feliz, nuestro sueño, desde la infancia, pero lo consideramos “una imaginación”. Tienes que elegir, en qué compañía quieres pasar tu vida, la de tu sueño o la de tus miedos. Es una decisión entre el corazón o la cabeza. El flujo o el bloqueo. La felicidad o el remordimiento….
Parece que debería ser una decisión fácil pero no lo es. Porque nos creemos estos “Sí, pero”, nos creemos lo que dicen los miedos. “No tengo dinero, no me lo merezco, no puedo, no soy capaz, no tengo las condiciones.” ¿Puede esto ser la verdad? Sigue Leyendo