Aquí en España no hay costumbre de ir al psicólogo para recibir apoyo. La gente sólo va cuando algo está verdaderamente mal, cuando ya no puede más, cuando se considera “enferma”. No bastan unos síntomas leves como mal sueño o falta de motivación – eso se ve como “normal” y hay que solucionarlo solo. Así hacemos lo mejor que podemos para estar bien, y es muy lógico que así utilizamos los mismos patrones mentales y de comportamiento que nos han traido a la situación de desequilibrio para solucionarla. Si no logramos llegar a un equilibrio de esta manera, los síntomas se acumulan y empeoran.
Uno punto grave, uno que parece ser suficiente para que muchas personas se busquen apoyo, es reconocer y ver que uno tiene “depresión”. Se manifiesta en varios o todos los siguientes síntomas:
- Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, o vacío
- Sentimientos de desesperanza y/o pesimismo
- Sentimientos de culpa, inutilidad, y/o impotencia
- Irritabilidad, inquietud
- Pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba, incluso las relaciones sexuales
- Fatiga y falta de energía
- Dificultad para concentrarse, recordar detalles, y para tomar decisiones
- Insomnio, despertar muy temprano, o dormir demasiado
- Comer excesivamente o pérder el apetito
- Pensamientos suicidas o intentos de suicidio
- Dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no se alivian incluso con tratamiento

El círculo vicioso de la depresión se puede romper: Con Las técnicas energético-corporales como EFT y Código Corporal.
El problema, dicho de una manera fácil, es que los pensamientos y percepciones negativas quitan toda la energia, el cuerpo está agotado, y no hay motivación ni energia para poder cambiar algo. Esto, en cambio, causa más pensamientos y percepciones negativas. Es el perfecto círculo vicioso.
El tratamiento habitual es con medicación, una manera que puede quitar los síntomas pero le deja a la persona desequilibrada, no resuelve las raíces del problema. Así se puede crear adicción a la medicación, o al dejarla vuelve la depresión, o vienen otras señales de desequilibrio. La única forma a medio y largo plazo es llegar a las raíces, darles respuesta, y romper el círculo vicioso. ¿Pero cómo?
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