Cuando tu corazón te deja saber qué es lo que quiere, qué te llena de alegría y energía, salen los miedos y los “Sí, pero”… Muchos conocemos nuestra visión de una vida feliz, nuestro sueño, desde la infancia, pero lo consideramos “una imaginación”. Tienes que elegir, en qué compañía quieres pasar tu vida, la de tu sueño o la de tus miedos. Es una decisión entre el corazón o la cabeza. El flujo o el bloqueo. La felicidad o el remordimiento….
Parece que debería ser una decisión fácil pero no lo es. Porque nos creemos estos “Sí, pero”, nos creemos lo que dicen los miedos. “No tengo dinero, no me lo merezco, no puedo, no soy capaz, no tengo las condiciones.” ¿Puede esto ser la verdad?
Para vivir una vida plana y llena de sentido, el camino es de transformar estos miedos y estos obstáculos mentales dónde están (¡¡¡EN LA MENTE!!!) para atrevernos a seguir el camino del corazón.
Ultimamente trabajo con muchas personas que han empezado escuchar a su corazón, o quieren hacerlo, simplemente porque quieren sentir que su vida tiene sentido. Estoy acumulando una serie de métodos y ejercicios que ayudan a oír el corazón, a abrirse, a reconocer los miedos, cambiar los pensamientos, y a atreverse de dar los pasos que siempre queríamos dar.
No es tan difícil, no tiene que tardar mucho, no tiene que ser duro. El paso más importante es decidir que nos lo merecemos, y que todo lo demás para nosotros no es suficiente. Al haber dado este paso, todo es posible.